El responsable del proyecto es la compañía alemana Linde, aunque la finesa Arctech es el astillero que lo está llevando a cabo y que espera terminarlo a principios de 2016.

La clave del rompehielos es el núcleo del sistema de GNL, que consiste en dos tanques aislados al vacío de 400 metros cúbicos, los más grandes que se han instalado en un barco. Los mismos serán instalados bajo la cubierta del NB 510. Los aspectos técnicos serán diseñados para la ingeniera sueca Cyro, que tiene como objetivo conseguir un almacenamiento seguro y eficiente a bordo de este tipo de buques.

“Es un paso importante para la industria marina”, detalló el director general de Cyro, Lars Persson. “Hay claramente un compromiso cada vez mayor al GNL como combustible para uso marítimo.

La embarcación es un encargo de la Agencia de Transportes de Finlandia, y su diseño responde a las características exigidas por el Mar Báltico. “Este rompehielos cuenta con la más alta tecnología y será especialmente construido para operar en las exigentes condiciones invernales del norte del Mar Báltico”, comentó Esko Mustamäki, director general del astillero.

El barco se usará en operaciones de respuesta a derrames de petróleo y también como remolcador de emergencia. Además, las emisiones del rompehielos serán mucho más bajas que las conocidas hasta ahora.

Motores multifuel de Wärstila

La compañía finlandesa será la encargada de instalar los motores del ‘rompehielos sostenible’. La empresa detalló que los modelos 20DF y 34DF serán los elegidos para este caso. “Son capaces de funcionar tanto con GNL como con combustible diésel de bajo contenido en azufre”, dijo Wärstila en un comunicado.

“Estamos orgullos de proveer motores lo suficientemente potentes para satisfacer las necesidades del primer rompehielos del mundo a GNL”, agregó el vicepresidente de Ventas de Wärtsilä Ship Power, Aaron Bresnahan.

En detalle, la compañía suministrará un motor 20DF de ocho cilindros, dos 34DF de nueve cilindros y dos 34DF de doce cilindros.