(Diario Financiero) El primer ministro Li Keqiang ordenó que se inicien los trabajos de una serie de grandes proyectos de generación de energía amigable con el medio ambiente -incluyendo plantas nucleares- para ayudar a estabilizar el ralentizado crecimiento económico de China y proporcionar municiones a su “guerra” contra la contaminación del aire en las ciudades.

El premier hizo las declaraciones, publicadas en el sitio web del gobierno, luego de que se llevara a cabo la primera reunión de la Comisión Nacional de Energía bajo el liderazgo de Li y del presidente Xi Jinping.

“Ahora es el momento de iniciar una serie de grandes proyectos de generación de energía”, dijo Li. “Esto no es sólo una medida clave para ayudar a estabilizar el crecimiento económico y mejorar la autosuficiencia energética, sino que también es una forma efectiva de ajustar nuestra estructura energética y transformar la manera en que nuestra economía se está desarrollando”.
Aseguró también que la construcción de plantas nucleares debe reanudarse en las regiones costeras del este “en el momento apropiado”, en la medida que la seguridad esté garantizada.

Si la repoblación y la protección del medio ambiente están cubiertas, debería construirse un número “razonable” de plantas hidroeléctricas “de una manera ordenada”, mientras que la construcción de proyectos de energía solar y eólica y la infraestructura relacionada de distribución también deberían fortalecerse, aseguró.

Li no dio detalles de la escala de los nuevos proyectos que se construirán.

Medidas de estímulo


El crecimiento económico chino se desaceleró a 7,4% en el primer trimestre, su menor expansión desde 2012.

El primer ministro ha resistido acudir a un fuerte estímulo, pero ha lanzado un mini paquete que reducirá los impuestos para las pequeñas empresas, acelerará la construcción de ferrocarriles en las regiones subdesarrolladas y renovará los barrios marginales.
Asimismo, se redujo la cantidad requerida de fondos que mantienen los prestamistas rurales en el banco central como reservas, para impulsar la oferta de dinero.

Beijing suspendió las aprobaciones de todas las centrales nucleares poco después de la catástrofe nuclear de Fukushima en Japón el 11 de marzo de 2011, en espera del resultado de una inspección a nivel nacional de los proyectos nucleares.

La prohibición de la construcción de centrales nucleares costeras se levantó posteriormente por parte de las autoridades, pero en octubre de 2012 el Consejo de Estado reafirmó la prohibición de las plantas nucleares al interior del país hasta el año 2015, citando los riesgos más altos en las zonas sin litoral.