(Pulso) Marzo y el último año han sido negros para la economía japonesa. Y ayer las malas noticias se sumaron. El gobierno nipón reveló que el último año fiscal el país presentó el déficit comercial más grande de su historia alcanzando los US$134.000 millones. La cifra creció más de dos tercios en los 12 meses hasta el pasado marzo y la exportaciones -el impulso del crecimiento del país- se desaceleraron, creciendo 1,8% con respecto al mismo mes del año anterior. Fue también la tasa más baja del último año.

Los resultados han limitado el impacto de las reformas económicas del premier japonés Shinzo Abe. Los “Abenomics”, como se han llamado a las políticas de estímulo de Abe no han tenido el mismo efecto ya que Japón está fabricando menos de lo que hizo alguna vez e importa más.

Así, las importaciones del país aumentaron 0,6% el pasado año fiscal mientras que las importaciones se incrementaron en un 2,4%. En tanto la moneda nipona cayó un 0,19% frente al dólar cerrando en 102,63 yenes por dólar durante la jornada de ayer.

“Si la debilidad de las exportaciones persiste y la demanda interna se desploma más de lo esperado en abril y mayo, el Banco de Japón podría aliviar adicionalmente la política (monetaria) en junio o julio”, dijo a Reuters el economista de Citigroup Global Markets Japan, Naoki Iizuka.

La desaceleración del crecimiento de la segunda mayor economía del mundo, los chinos, también habría influído en la caída de las exportaciones de la tercera economía global, los japoneses.

¿Giro a Asia?

En tanto, el presidente estadounidense, Barack Obama, visitará el país esta semana en lo que se espera que sea el re fortalecimiento de la relación del gobierno estadounidense con los países asiáticos. Con la visita se espera que se logren avances en el Trans-Pacific Partnership (TPP), un tratado de libre comercio entre 12 países con salida al Pacífico (incluyendo a Chile) que ha estado promoviendo Estados Unidos en el cual Japón es una pieza clave.

“Estados Unidos definitivamente se está volviendo más débil”, dijo un cercano del primer ministro a Financial Times, recordando las críticas hacia la política exterior de Estados Unidos.

Los expertos dicen que la atención de Estados Unidos en el retiro de las tropas en Afganistán e Irak y ahora último, el conflicto en Ucrania y la intervención rusa, han hecho que la administración Obama haya dejado de lado las relaciones con Asia y a la vez, perdido influencia global.